sábado, 27 de mayo de 2017

UN MEJOR AMIGO
Pelito y Miluz fueron abandonados en la puerta del albergue de perros “Ayúdanos a Ayudar”, ubicado en el distrito de Socabaya.
142 perritos esperan ser adoptados, todos tienen su historia y diferente personalidad.
Pelito y Miluz podrán completar la felicidad de dos personas importantes en su vida, serán adoptados por Michael y Andrea.

Antony Chunga Calcina
Pelito, o aspiradora como le conocen sus amigos más cercanos, por su gran apetito, es un perro de raza peruana de 2 años y medio, es el más juguetón y asustadizo que hay en el grupo de sus compañeros caninos.  Camina por el patio, casi saltando como un conejito en la pradera de sus sueños y moviendo la cola siempre antes de ir a comer, tiene los ojos claros, la mirada fija, su piel es calidad, y su ladrido, dominante; se siente como el rey, pero algo le falta. Su felicidad no es completa.

Tiene amigos, personas que lo quieren y cuidan, la comida todo el día, una cama donde dormir e incluso hasta una novia, Miluz una perrita de 2 años de edad; pero nada de eso llena el vacío que siente cada vez al acabar el día, y no es por la falta de comida o porque esta este no sea de su agradado, lo que él quiere no son cosas materiales, sino una persona que lo pueda adoptar y ser su amigo para siempre.

Miluz es una perrita alegre y llena de vida, que fue abandonada al igual que Pelito, con tan solo dos meses de edad, el 2017, en la puerta del albergue con una nota que decía “no puedo cuidarla, por favor cuiden de ella”. Actualmente ella está en proceso de adopción por una Estudiante de Psicología de la Universidad Católica de Santa María,  Andrea , de 23 años; quien al ver a Miluz o “Chatita” cómo le dice de cariño , sintió que debía ser parte de su vida “mi Chatita llena mi vida, ella es mi mejor amiga, cuando yo sufría de depresión por la pérdida de mi mejor amigo Luis que murió hace dos años en un accidente de tránsito, ella se veía tan frágil y a la vez tan llena de vida, me buscaba, buscaba mi cariño y mis cuidados cada vez que la venia a visitar en este albergue  para ayudar en el cuidado de sus demás amiguitos; ella me ayudar a superar esa depresión y ahora la quiero más  para toda la vida” expresa la futura dueña de Miluz, mientras sostiene en brazos a su engreída (Chatita).

Así como Pelito y Miluz, todos sus compañeros tienen el mismo deseo de ser adoptados y estar rodeados de amor de sus padres adoptivos (sus futuros dueños), cuando ven entrar por primera a una persona vez en su hogar temporal saltan de alegría, lamiendo sus zapatos y las manos, y en ocasiones les dejan la cara también de baba. Las huellas de sus patitas avanzan alrededor de la ropa de muchos voluntarios y personas que van ocasionalmente para ayudar a los perritos en este albergue.

El albergue de perros Ayúdanos a Ayudar, una asociación protectora de animales sin fines de lucro, cuyo sueño es poder brindar un hogar propio y lleno de amor para cada uno de los perritos que se hospedan en un local alquilado por 3 mil soles al mes , dinero que consigue juntar por medio de rifas, donaciones , venta de botellas y tapas reciclables ; está ubicada en el distrito de Socabaya , exactamente en la Av. el Pasto prolongación las peñas 326.

En las últimas semanas Pelito, ha tenido que ser atendido en distintas ocasiones por la clínica del albergue, ubicada en el mismo local, por problemas de salud consecuencias de la depresión que sufre Pelito. Extraña a Michael. “en algunas ocasiones se aleja deja de jugar, se aleja del grupo para desplomarse dentro de su cuarto, nosotros tratamos de animarlo y jugar con él, pero el extraña a Michael, voluntario desde hace dos años , pero que por un tema de estudios en Lima ha dejado de venir los últimos dos meses”.

Michael es estudiante de arquitectura en la Universidad Nacional de San Agustín, él tenía todo listo para la adopción oficial de Pelito, había comprado juguetes, comida, ropa y una casa nueva para su mejor amigo de cuatro patas, pero él tuvo que viajar para recibir un curso de especialidad en Lima, razón por la que tuvo que posponer la fecha de adopción.

La adopción se da a través de un contrato, la persona este firmando este contrato tiene que tener a la mascota con las mismas condiciones de cuidado y salud e incluso mejor, sostiene Luis Felipe Talavera, Voluntario del albergue desde hace 3 años “las adopciones normalmente se hacen los sábados y domingos, estos días son donde asisten más personas al local”. Además agrego que el albergue necesita de ayuda de alguna entidad pública o privada para seguir sosteniendo el servicio en este local pues el local no tiene mayor capacidad para resguardar y proteger a más de los 142 caninos que hasta actualidad tienen a su cargo.

Han pasado más de dos meses desde que Michael no visita a la aspiradora viviente, Pelito. Cada vez que mira la foto de su celular donde está su pequeño amigo Pelito, este se lamenta de no estar a su lado, empaca todas sus cosas, ya está listo en el aeropuerto para regresar a Arequipa, la ciudad Blanca que hospeda a su amigo, a su familia, y donde ha hecho su vida.  El movimiento en el albergue es inusual, los encargados reciben constantes llamadas, varias veces al día se acercan a Pelito y le dicen “ya no estés triste Pelito, porque Michael esta en camino”, “ya no estarás solito”, Pelito al escuchar esas palabras parece entenderlas y lo demuestra cambiando de ánimo, y se pone a jugar con los demás perros.  Michael ha llegado, toca la puerta del albergue, Pelito lo ve y ladra de la emoción al verlo, ambos se acercan y lloran por el tiempo y la distancia que los separó.

Pelito lo observa desde lejos mientras Michael ingresa a la oficina con gran emoción. Lo que no sabe Pelito es que esta tarde será adoptado por su futuro dueño y mejor amigo, Michael y podrán estar juntos, pero esta vez para siempre.

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