INFLUYENTE COMERCIANTE
Maritza es de las pioneras en extender sus
negocios en la urbanización Independencia de Selva Alegre, antes de su llegada
por el barrio solo se encontraban dos tiendas “La Charito” y “Los Chapulines”. Al
emprender su bodega “Mary”, no era muy conocida, ni estaba en un lugar estratégicamente
apropiado a diferencia de sus competidores, sin embargo, el trato con el cliente,
la disponibilidad de la tienda, los productos frescos y la diversidad de su
mercadería hizo de su tienda una de las más recurrentes por los vecinos del
barrio. Las ventas cada vez eran mayores, de esta forma sacaba a su familia de
la difícil situación económica en la que se encontraba, construía su casa y adquiría
nuevos bienes materiales para su negocio y su hogar, haciendo notar que su
negocio era prospero.
Desde la pérdida de sus padres, Maritza tuvo
que aplicar todo lo que aprendió con ellos, en especial de su madre de quien
recuerda más cosas, ya que su padre falleció cuando ella tenía 10 años de edad.
Rosa Aguirre, madre de Maritza, se desenvolvía el comercio de comida y
abarrotes, el primero no era del agrado de sus hijos, sin embargo, Maritza fue
quien más apoyo brindo a su madre y aprendió todo sobre el negocio. Al iniciar
su primer negocio, con bajo presupuesto, ya daba señales a las personas de su
entorno de que era una emprendedora y que no se dejaba intimidar por la adversidad.
Los problemas que tuvo que afrontar ya dentro
de su vida de pareja, fueron los problemas de alcoholismo de su conviviente,
sus dos nuevos embarazos en 1996 y 1998, problemas por la convivencia con los
familiares de su pareja y los gastos de manutención de su primogénito. Al ver
el poco dinero que podían recaudar con sus empleos su pareja y ella, vendiendo
piqueos, haciendo ventas para empresas y arbitrajes de partidos de futbol los
fines de semana, la situación no mejoraba, incluso empeoro cuando su
conviviente fue engañado por uno de sus clientes con una mercadería de S/. 20
000. 00 soles, la cual termino pagando César con años de trabajo, además, de
haber entrado en un proceso judicial con la empresa empleadora.
La familia
había aumentado en número, los problemas también aumentaron para ellos y la
convivencia con los familiares de su pareja era cada vez más complicada. Entonces,
Maritza decidió que era el momento de aplicar todo lo que aprendió durante los
años que vivió en San José, un pueblo en la carretera camino a Mollendo. Gracias
al emprendimiento de este negocio pudieron salir de todos los problemas que los
aquejaba, e iniciar una nueva vida sin complicaciones.
Para sus hijos su madre es una mujer
intachable, y han heredado de ella esa capacidad de fuerza de voluntad, de
nunca rendirse y siempre ver que todo tiene solución. Para Carlos, su tercer
hijo, se siente muy agradecido por todo lo que ha recibido tanto por parte de
su padre y su madre, siente que nunca le ha faltado nada y que ha sabido
corresponderles de la mejor manera “Estoy muy agradecido con mis padres, en
especial con mi madre, quien es la persona más influyente en mi vida, me ha enseñado
que solo con esfuerzo voy a poder superarme. Cuando era estudiante de primaria
no era de los mejores alumnos, pero de observar a mi madre como era me
transmitió esa energía de superación”. Hoy en día, Carlos Chunga (20), es el
primer puesto de la promoción 2019 de la carrera profesional de Ingeniería
Mecánica de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA), también hizo un
agradecimiento especial a toda su familia, ya que, en el primer semestre del
2018, se ganó una plaza para poder estudiar el semestre bajo el programa de
movilidad estudiantil de la Red Privada de Universidades (RPU).
Su mayor hijo, Christian Chunga (26), actualmente
se desenvuelve como supervisor del área de logística en la empresa
agroindustrial DAMPER, estudió en la UNAS la carrera de Ingeniería Industrial y
cuenta como su madre lo impulso a ser un profesional, “por ser el mayor de mis
hermanos, me ha tocado vivir y recordar con mejor claridad la difícil situación
con la que lidiaba mi familia. En mi madre observe a una mujer que no se iba a
rendir ante nada y que iba a hacer todo lo posible para poder darle una mejor
vida a su familia, así como también pasar momentos familiares juntos, creo que
por el hecho de que ella no pudo hacerlo con sus padres ya que, la dejaron muy cuando
ella era muy joven”. “una de las anécdotas que más recuerdo fue cuando por
vacaciones quise meterme a una academia, ya estaba pensando en la universidad, quería
una mejor preparación a la que recibía en el colegio Muñoz Najar, así que le comenté
a mi madre sobre la pensión y otros detalles, ella me miró y dijo que yo iba no
solo a llevar durante el verano ese curso, sino que estudiaría en ese colegio,
y así lo hizo, al siguiente año estudie en el colegio Michael Faraday”.
En el barrio también sus vecinos ha sido
testigos de la forma en la que se ha levantado el negocio de Maritza, por lo
que varios de ellos han abierto negocios, haciendo de la av. Francisco Mostajo
de la urbanización Independencia una zona comercial del distrito de Alto Selva
Alegre. De igual forma sus hermanas que pasaron por situaciones similares, también
emprendieron negocios luego de ver lo bien que le funcionaba a Maritza, aunque
no en el mismo rubro, pero siempre vinculado al comercio. Las empresas que
inició son ahora reconocidas en sus sectores, y actualmente se ha concentrado
mayormente al de distribuidora de materiales de ferretería, ya que le deja
ganancias mayores, al año declaran a la SUNAT ventas de 120 mil soles, y para
el próximo año e estima una venta del doble ya que extendieron sus clientes a
Camaná, Majes, Pedregal, La Joya, La Planchada, Cono Norte, Socabaya y Yura.

