sábado, 27 de mayo de 2017

EL COMIENZO DE UN GRAN SUEÑO
-       Un cambio radical de las ingenierías a las ciencias sociales.
-       Antony Chunga Calcina fue el primer puesto en el examen de admisión para la carrera de Ciencias de la comunicación de la UNSA.

Antony Chunga Calcina
Las carreras del área de ingenierías suelen ser las más anheladas por los estudiantes de colegios y academias, debido a la alta demanda que existe de profesionales para ésta área. Los jóvenes en sus centros educativos responden con alegría, que quieren ser ingenieros, al preguntárseles por la carrera que desean estudiar saliendo del colegio. Normalmente esto se debe a la presión de los padres, por querer que sus hijos estudien carreras que vayan a garantizarles estabilidad económica.
Si bien, estudiar una carrera profesional de ingenierías va a garantizar una vida de comodidades, también hay que saber ganarse un lugar en la universidad. El examen de admisión para estas carreras cuenta con una gran cantidad de preguntas sobre matemáticas, física y química, monstruos de muchos jóvenes. Hay quienes llegan a prepararse varios años en academias, para poder alcanzar una vacante en la universidad. En un grupo reducido se encuentran aquellos jóvenes que logran alcanzar ese sueño a la primera oportunidad, ya sea por suerte o por la preparación que tuvieron durante su estadía en el colegio.
Antony fue de aquel grupo reducido de estudiantes que contaron con buena preparación en sus años de colegio, esto gracias al esfuerzo de sus padres y de él mismo, pues se ganó una beca, así pudieron matricularlo en el colegio preuniversitario “Faraday”, que se encuentra entre los mejores colegios del sur del país. Durante su educación primaria estudió en el colegio “Luis Humberto Bouroncle” N°40001, desde su primer año en el centro educativo demostró su gran habilidad en las matemáticas, lo cual lo llevo a ser seleccionado en reiteradas veces para representar al colegio en los concursos que organiza el Ministerio de Educación, sin embargo, el poco interés que le daba a dichos concursos hacían imposible su participación.
Antony siendo conocedor de sus habilidades, ya en cuarto de secundaria en el año de 2012, decide postular al examen de admisión de la Universidad Nacional de San Agustín a la carrera de Ingeniería Civil, para lo cual se estuvo preparando durante el año. No pudo concretar su decisión pues en ese mismo año la vida golpeaba una vez más a su familia. Su padre, César Augusto Chunga Barreda, había sido estafado por unos comerciantes, por lo cual tuvo que pagar a la empresa en la que trabajaba hasta ese momento una deuda de cien mil nuevos soles. Antony no podía ser indiferente a ese hecho, así que optó por aplazar su postulación a la carrera que quería.
 El quinto año de secundaria en el colegio Faraday es uno de los más cruciales, pues los padres esperan ver los resultados de los 5 años de estudios de sus hijos, y que mejor manera que haciéndolos postular a las carreras que ellos han soñado por sus hijos. Este no fue el caso de Antony, pues él tenía un sueño propio, quería ganar dinero a montones y así poder vivir una vida llena de comodidades, una que no pudo tener durante su infancia, niñez y adolescencia. Cambio de carrera a la que quería inicialmente, este año se postularía para la carrera profesional de Ingeniería Electrónica, a la que ingresó sin mayor esfuerzo, y a lo que el director y profesores del colegio vieron como una actitud de mediocridad, pues se confiaba en su capacidad para poder lograr un mayor objetivo.
El primer año en la universidad no fue lo que él esperaba, pues estaba acostumbrado al control de los profesores y de sus padres, cosa que no encontró en la escuela de ingeniería electrónica. La mayoría de profesores con los que llevaba cursos no se aparecieron durante el primer mes de clases, con esto Antony había quedado desconcertado, y a lo que no tardó en acostumbrarse. Sus habilidades en las matemáticas y físicas hacían posible que pueda aprobar los cursos sin necesidad de asistir a clases, solo se presentaba para rendir sus exámenes. Fue durante el primer semestre que se dio cuenta que, a pesar de tener la facilidad de resolver y razonar en los problemas sobre matemáticas y física, estos no eran de su agrado, simplemente los hacía para poder pasar el semestre.
En el segundo semestre de carrera empezó a ver otras opciones en la universidad en las cuales se sienta cómodo y contento, en la cual no quiera faltar a clases; empezó a estudiarse el mismo y ver cuál era su verdadera pasión, a través de ello quería saber cuál sería la carrera que lo llene de alegría por el resto de su vida, dejando de lado la importancia del dinero, en un mundo donde todo se basa en eso. Fue así que dio con la carrera de ciencias de la comunicación, de la cual pudo extraer la malla curricular y enterarse de los cursos que llevaría si es que ingresaba a ella, fue como si esa noche su vida se resolviera. Vio dos obstáculos para poder ingresar a ella, uno eran las ciencias sociales pues en el colegio no le había ido tan bien como le fue con las matemáticas y físicas, y el otro su familia.
En su casa todos se volvieron locos cuando se enteraron de la decisión que estaba tomando Antony. En un principio a sus padres no les importaba la carrera que estudiase, sin embargo, después de su ingreso parecía que ya se había hecho la idea que iban a tener puros hijos ingenieros, el sueño de todo padre de familia. Tuvo problemas con su padre, mientras que su madre pudo entender; el único lugar donde encontró apoyo fue con su hermano mayor Christian, quien le motivo para seguir la carrera de sus amores, tanto así que se comprometió a pagarle el examen de admisión y pasajes, pues su padre le había quitado toda la entrada económica que percibía de él.
Mientras estudiaba ingeniería electrónica postuló a la carrera de ciencias de la comunicación, pues creyó que tan solo con resolver las preguntas de matemáticas, física y química lograría el ingreso, lamentablemente no le bastó con ello y no pudo ingresar; deprimido y sin ganas de volver a postular decidió quedarse en la carrera donde era bueno, pero infeliz. Christian, su hermano mayor, habló con él durante los meses posteriores a aquel examen de admisión en el cual no ingresó y pudo hacer que recapacite en su decisión y volver a intentarlo. Esta nueva oportunidad que tenía no la iba a fallar, así que pidió ayuda económica a su hermano para poder estar un mes en una academia, para que pueda prepararse en los temas sobre ciencias sociales, así entro a la academia “Fleming” en enero del 2015, donde posteriormente le darían una beca completa de estudios, pasajes y almuerzo, para que no deje la academia y así poder hacer publicidad una vez que ingrese.

Llego la hora del examen, y lo esperado sucedió, ingreso en primer puesto a la carrera que quería, la alegría fue inmensa ya que aprendió que el éxito no se lograría sin esfuerzo, desde allí su vida cambió. Ahora se encuentra en el tercer de la carrera que ama, encaminándose para ser de los mejores periodistas que haya producido el Perú, si bien empezó con la idea de hacer periodismo deportivo, ahora se ha decidido por el periodismo político y de investigación.

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