UNA SELVA DE CEMENTO
El lugar donde la naturaleza y
la tierra fértil extendían sus
dominios pues eran las dueñas y señoras,
hoy se encuentra poblada por mounstros de cemento que parece haber desterrado a
las antiguas dueñas para nunca más volver.
Antony
Chunga Calcina
El crecimiento urbano en el distrito de José Luis Bustamante y
Rivero, trajo consigo el problema de una
falta de conciencia y cuidado por el medio ambiente, los habitantes de este
distrito parecen no estar enterados del principal mal que aqueja al mundo en
que viven.
Muchos han calificado a este
distrito como el mejor del Perú, sin embargo como puede ser esto si las veredas ecológicas
están secas, los vecinos talan los árboles de sus aceras por capricho, los
parques están cerrados, las canchas son de puro cemento, los vidrios de las
ventanas ya no son transparentes, el cielo se ve gris, sales a la calle y te
encuentras rodeado de altos edificios,
las bermas ecológicas mueren de sed y se van tornando amarillas, así
como el recojo de la basura se ha vuelto un foco de infección, y el Avelino,
ese lugar puede ser calificado como un muladar.
La situación en el distrito de
José Luis Bustamante y Rivero (J.L.B y R.) se torna fatal con la congestión de
carros en la avenida Dolores Y la
avenida La Cultura, ocasionando daños a la salud por la concentración del aire
contaminado y al mismo tiempo la mala ubicación delos talleres mecánicos que vierten en la tierra agua
contaminada con aceites y de esta manera terminan matándola para
siempre, otro delos problemas es prácticamente los urinarios públicos en los
que se han convertido la avenida La cultura y el Avelino.
El señor Grover Zúñiga Cornejo
manifiesta que la indiferencia de los vecinos se hace cada vez mayor, pues no les importa en lo más
mínimo si las plantas que día a día brindan un aire puro necesitan de cuidados
especiales, como regarlas y podarlas, sino por el contrario consideran que es
un excelente lugar para dejar la basura amontonada simplemente porque no
tienen tiempo o para ser más sinceros
les da pereza levantarse temprano y
esperar al carro recolector de la basura, lo más indignante es que lo hacen a
vista y paciencia de las demás personas como si fuese algo normal, él como
padre de familia le inculca a su menor hijo el amor por la naturaleza y los
animales, no obstante también es consiente que para lograr un cambio
significativo es imprescindible la
participación de todos y como él dice todos pueden colaborar con su granito de
arena y mejorar el mundo en que viven.
Don Cecilio Cahuata Soto, de
setenta y cinco años de edad y
arequipeño de nacimiento narra hace años
atrás se podía observar en bicicleta a
una banda de niños que recorrían los
pasajes que cortaban a las chacras de la avenida dolores, perseguidos por
canes, por la pequeña pista de tierra y piedras que permitía atravesarlas y
prácticamente volar y salir hacia la Dolores, a fin de llegar a la acequia para pasarla
de un solo salto y dirigir su
camino hacia San Pablo, al parque Alto
de la Luna para luego seguir y terminar
en un pequeño bosque de grandes árboles, detrás de la capilla de la Medalla Milagrosa. Allí donde según el
relato de don Cecilio, vivían algunas
ardillas que saltaban de árbol en árbol,
en ese lugar es donde él y sus
amigos recogían las denominadas piñas
para poder jugar con las niñas o solamente guardaban silencio para oír los melodiosos trinos de las diferentes aves
que tenían sus nidos en las más altas ramas de los árboles, así es
como disfrutaban los niños de aquel
entonces de un ambiente sano, de la
belleza de la naturaleza y un aire
limpio y puro.
Ahora don Cecilio piensa que muchas historias se
pueden contar y solo unas pocas se pueden volver vivir ya que el urbanismo ha llegado al Distrito de
José Luis Bustamante y Rivero y parece que hoy en día poco importa donde juegan
los niños, donde puedan salir a pasear
los adultos y menos aún donde puedan distraerse los honorables ancianos del sector, ya que él
siente que todos se han olvidado del
medio ambiente.
Don Cecilio afirma que
una prueba de la falta de cuidado por el
ambiente, es que a través de su
ventana amarilla por el humo que se
impregna en ella, solo puede ver pistas, automóviles que no dejan de votar
humo, basura amontonada al lado del único árbol de la cuadra donde vive,
choferes que no dejan de tocar el claxon de sus vehículos, árboles que mueren
de sed en el único parque de la
urbanización donde vive; también expresa que no soporta el olor nauseabundo de
los alrededores del mercado Andrés Avelino Cáceres, según don Cecilio podría pasarse horas y horas
enumerando todo aquello que hace el ser
humano para dañar el medio ambiente.
En torno al tema ambiental el
distrito de J.L.B y R se ha vuelto un lugar no muy bueno para vivir ya que no se ha logrado conseguir un
equilibrio y armonía entre la
conservación del medio ambiente y el crecimiento urbano; y como dice don
Cecilio que no intenta quedar como una
persona perfecta en su actuar pues dice que también cometió errores, sin
embargo se dio cuenta a tiempo y considera que así como él todos pueden cambiar
si tienen fuerza de voluntad.
Es de vital importancia el
planteamiento de soluciones viables que puedan darle un nuevo rostro a este
distrito, soluciones que incluyan a los ciudadanos tanto niños, jóvenes,
adultos y autoridades; sin dejar de lado las reforestaciones intensivas, así
como la participación de los comités ambientales y de jóvenes en brigadas
verdes que puedan ir a los colegios a promover una conciencia de cuidado y amor
por el medio ambiente en las nuevas generaciones. Muchas ideas se pueden hacer
realidad y llevar a Bustamante a ser el primer distrito ecológico de Arequipa y
ponerse a la altura de grandes ciudades que ya empezaron su transformación como
es el caso de ciudades de Argentina y Brasil que ya practican el plan de
trabajo del Municipio sostenible.
Es necesario confiar y tener
la seguridad que, solo asumiendo nuevos retos, rompiendo esquemas y tomando
decisiones radicales para dejarles a sus hijos y los hijos de sus hijos un
regalo maravilloso, que es tener un mundo bello y saludable, pero sobre todo el
beneficio del buen vivir que les permitirá alcanzar una calidad de vida óptima
para todos.